Los chicos y la astronomía, una pasión que crece de cara al cielo

Los chicos, grandes protagonistas tanto en el Observatorio como en el Planetario platense

¿Qué son las constelaciones? ¿Existe fuego en el espacio? ¿Cómo se forman las estrellas? Esas y varias preguntas más son algunas de las tantas que se hacen los chicos que se acercan al Planetario o al Observatorio del Bosque, donde la pasión por la astronomía parecería captar la atención del público infantil y sumarse así al interés creciente que, tal vez impulsado por las últimas noticias llegadas de Marte o Plutón, existe actualmente en torno al universo y sus astros.

“El interés se nota cada vez más”, asegura Diego Bagú, director del Planetario local y para quien “el magnetismo que genera el universo es mucho más intenso cuando somos niños” (ver “Un lugar…”).

En el Observatorio, por caso, la pasión y el interés del público infantil es tal que en los últimos días decidieron abrir un taller destinado a chicos de entre 8 y 10 años, el cual comenzará a darse en cuatro clases a partir de este mes (ver “Un curso”). ¿El tema? Las constelaciones y los mitos y leyendas que pueblan el cielo nocturno, uno de los temas preferidos de los chicos y, según explican en el centro de observación, sobre el que más se preguntan los nenes en sus visitas.

Natalia Meilán y Pablo Valenzuela, los docentes a cargo del curso y al tanto del furor que existe entre los más chicos por conocer los secretos de las estrellas, cuentan que en las clases se recorrerán “algunos conceptos básicos de astronomía como las estrellas y su brillo, su luminosidad, su distancia real y la distancia aparente que observamos desde la Tierra. Luego, nos sorprenderemos al descubrir la estrecha relación que existe entre la cultura, los pueblos que habitaron en distintos lugares y en distintas épocas, la literatura nativa y la astronomía”.

Al igual que ocurre en el Planetario, las autoridades del Observatorio también notan que la presencia de chicos se hace cada día más intensa y participativa, de un modo que tal vez años atrás no ocurría.

“Mientras se construyen los conocimientos con actividades didácticas -apuntan los docentes de este paseo- también nos vamos animando a crear nuestras propias constelaciones, con sus formas, figuras e historias. Ahora cada vez que observemos el cielo nocturno, no solo veremos conceptos astronómicos, sino que veremos reflejados a nuestros antepasados, sus mitos y leyendas, el paso del tiempo, la cultura de cada pueblo y la interpretación que cada uno le da a esas misteriosas estrellas lejanas”.

Fuente: www.eldia.com